Dentro del contexto investigativo se ha logrado identificar que a nivel Internacional han sido amplias investigaciones que se han hecho sobre el tema, es así como, la realizada en la Universidad de Chile la cual fue titulada: El clima familiar incide en el rendimiento académico más que la educación de los Padres.
En el Año 2006; cuyos autores fueron: Departamento de Economía de la Universidad de Chile. El Informe lo realizó el Economista: Dante Contreras y comentado por la Psicóloga Neva Milicic analizo los factores que influyen en el nivel y calidad del aprendizaje de los niños, y el resultado que arrojó es que, el clima familiar es el que más incide en el rendimiento escolar de los niños. Algunos apartes cuando un niño comienza a aprender y adquirir conocimientos, intervienen una serie de factores, entre los cuales destaca el nivel educacional de los padres, su estrato socioeconómico, características propias del menor, establecimiento educacional, profesores y familia. Estos elementos han sido ampliamente estudiados, privilegiando los factores cognitivos en la incidencia de un buen rendimiento. Pero que el compromiso de los padres es aun más importante.
Otra de las investigaciones analizadas fue la expuesta en España, la cual fue titulada: Plan de acompañamiento escolar en Andalucía (España); para hacer frente al fracaso escolar: Autores: Secretaría de Educación de Andalucía, Ministerio de Educación. Se dio inicio en el año 2005. El tema expuesto: Acompañamiento de los Hermanos mayores (Tutores). Se inicio en 70 colegios públicos de Andalucía, buscando reducir el fracaso escolar en los niños de grado Quinto y Sexto de Primaria. Se implanto en el primer trimestre del año 2005, después de analizar los resultados y ver que fueron positivos, y se mostro un mejoramiento académico de los niños, y que los niños lograron establecer lazos de amistad y confianza haciendo mejores sus relaciones interpersonales, tanto con sus compañeros como con sus tutores (llamados hermanos mayores). En este plan de acompañamiento se refuerzan conocimientos, se orientan técnicas de trabajo.
Una más de las investigaciones que se tomo como base para la presente investigación, también fue realizada en la ciudad de Cataluña (España) la cual fue titulada: La vida familiar incide en la vida escolar, publicada en el año 2009. Cuyo autor el Profesor de Matemáticas Ramón Casils del Instituto Leonardo Da Vinci; como tema central tuvo la buena relación entre los estudiantes y sus padres que incide en su rendimiento escolar. Esta investigación realizado sobre una muestra de 995 alumnos de entre 10 y 17 años de 21 centros educativos de Cataluña - y se concluyo que cuando las madres y los padres se interesan por lo que hacen sus hijos mejora un 20% la actitud de estos por el estudio y, en general, las otras variables escolares: rendimiento, satisfacción con el profesorado. También influye de forma relevante la confianza y seguridad que el menor tiene en su relación familiar, la existencia de buenos mecanismos de solución de conflictos en casa o el hecho de participar activamente en las labores domésticas, ayudan a que mejora en un 7% más. Está claro que el rendimiento escolar es un factor complejo que no puede explicarse en función de una única variable, pero son muchos los investigadores que ponen el acento en la influencia familiar. Hay una amplia línea de trabajos centrados en probar que el mayor nivel educativo de los padres, el nivel de renta familiar y la presencia de un ambiente estimulador en el hogar suele ir asociado a los buenos resultados académicos de los hijos. Hay otro grupo de investigaciones que demuestran cómo la implicación de los padres en actividades y en el funcionamiento escolar influye en el rendimiento de los alumnos.
A conclusiones muy similares ha llegado el equipo que, liderado por el catedrático Alfonso Barca Lozano, del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Coruña, ha estado investigando entre 1998 y 2005 los efectos de las relaciones familiares en el rendimiento escolar. Tras analizar a casi 4.000 alumnos y sus familias, Barca ha identificado algunas variables familiares que tienen una correlación positiva con el rendimiento y el trabajo escolar, y otras cuantas que inciden de forma negativa. En el primer grupo destaca, por su elevada incidencia, la satisfacción familiar y la valoración de los estudios por parte de la familia, seguida de la colaboración familiar con el centro educativo y la evaluación positiva de la capacidad y el esfuerzo, así como las expectativas familiares sobre el estudio y futuro del alumno. Y por último los resultados positivos que obtienen los niños cuando sus familias muestran interés por las propias tareas escolares, el control familiar y las ayudas familiares en el estudio.
Pero quizás el trabajo de investigación de mayor relevancia y con él cual se encontró mayor punto de encuentro fue el desarrollado por los Licenciados: Juan Ansión, Alejandro Lazarte, Silvia Matos, José Rodríguez y Pablo Vega, titulado La Educación la mejor Herencia, en la Universidad Pontifica Católica del Perú, en el año 1998; Ellos realizaron un trabajo de análisis del gran tema: que esperan los Padres de Familia de la Escuela. Ellos realizaron unas entrevistas abiertas, a Padres de Familia de los diferentes tipos de estrato sociales de la Ciudad de Lima, de igual forma estos Padres, tenían niños en las Instituciones Educativas de ámbito Público y Privado. En primera instancia ellos analizaron las razones que tienen presentes los Padres de familia, al escoger un determinado estamento educativo para sus Hijos. Otro aspecto que analizaron fue el papel que desempeñan los Padres en el desempeño escolar de sus hijos; tema en el cual fundamentamos nuestra investigación, allí ellos tuvieron encuentra aspectos como, quien acompaña al niño, como lo hace, tiempo de apoyo, materiales que se usan entre otros aspectos. Como también analizaron el fracaso escolar.
En este sentido, Vygotsky (1979 citado por Carrera y Mazzarella, 2001) señala
que todo aprendizaje en la escuela siempre tiene una historia previa, todo niño ya ha tenido experiencias antes de entrar en la fase escolar, por tanto aprendizaje y desarrollo están interrelacionados desde los primeros años de vida y estos a su vez se interrelacionan con la cultura; ya que, toda función en el desarrollo cultural del niño se da de dos formas o en dos planos: primero aparece en el plano social y luego en el plano psicológico o personal. En otras palabras Vygotsky quiere decir que, el aprendizaje o el rendimiento de un niño en la escuela estimula y activa una variedad de procesos mentales que afloran en el marco de la interaccion con otras personas, interaccion que ocurre en diversos contextos y es siempre mediada por el lenguaje.
Desde el punto de vista psicocultural Jerome Bruner (1997 citado por Cabrera,
2000) en su texto “La educación, Puerta de la Cultura”, asume como primera
premisa que la educacion no es una isla, sino parte del continente de la cultura. Es una empresa compleja de adaptar sus miembros y sus formas de conocer, a las necesidades de la cultura. En otras palabras para Bruner, la escuela y la cultura se conciben como una comunidad de intercambios y apoyos mutuos, por lo tanto para educar con éxito no se puede dejar de un lado la cultura, lo que permitirá que la visión de mundo de los educandos no se haga remota o ajena.
Por otra parte Paniagua (2005), afirma que debe existir un sistema de
Comunicación permanente entre la familia y la escuela, mediante contactos diarios o informaciones escritas frecuentes que mantengan la retroalimentación entre ambas partes cuando el niño inicia su proceso de escolarización, para elegir la vía debe hacerse teniendo en cuenta las peculiaridades de la familia, así como las posibilidades del centro. Así mismo, expone que las diferentes formas de colaboración familia-escuela pueden resumirse de la siguiente manera:
En definitiva, cuando la familia demuestra interés por la educación de sus hijos, se preocupa por su marcha en el colegio, están en sintonía con el maestro y la
escuela, el rendimiento será a su vez mas positivo porque existe una conexión
casa- escuela que el niño percibe y que llega a repercutir en su labor académica. Morales (1999), consideran que este interés se demuestra valorando lo que se hace en el colegio y, en cierta medida, está vinculado a las expectativas que los progenitores tienen puestas en el futuro de sus hijos(as). Cuando estas expectativas cuentan con la institución escolar: estudiar una carrera, tener la suficiente formación, ser alguien en la vida, etc., el interés de la familia por la escuela es sin duda mayor que el de aquellas otras que consideran la escuela como una mera espera para llegar al mundo del trabajo, porque la ley impide trabajar hasta cierta edad.
Reseña histórica de la educación de padres. La educación de los padres de familia, ha sido una preocupación social a lo largo de la historia, por cuanto de ella depende el desarrollo formativo y social de los hijos, quienes conforman la nueva sociedad. Igualmente, porque la experiencia ha demostrado que los padres son los primeros agentes educativos que pueden motivar a sus hijos, ofreciéndoles espontáneamente afecto, seguridad y ejemplo. Así, ellos adquieren su propia identidad y el desarrollo de su personalidad, conforme al equilibrio y conveniencia social. (Arteaga, A. 1986).
Teniendo en cuenta todo lo anterior, es el motivo para buscar la vinculación de los padres de una manera más estrecha con el desarrollo educativo y social de sus hijos. No sólo se adquiere más conocimiento, sino que se involucran en la vida misma del niño y del joven, estando más cerca de ellos para su buena promoción social.
En el siglo XIX se realizaron los primeros trabajos para la orientación de los padres de familia, siendo pionero en esto, E.E. U.U. y seguido de otros países como Alemania, Francia, y Reino Unido.
En 1868 se creó en E.E.U.U. una sociedad de padres que recibía la orientación de Psicólogos y otros expertos, para orientarlos en la forma de abordar a los hijos en su comportamiento social y el aprendizaje.
En 1962 en California, el Psicólogo Tomás Gordon diseñó un curso para padres de familia, constituyéndose en la primera Escuela para Padres, que más tarde se amplió a otros estados con más de 300 instructores y de 15.000 afiliados. Este modelo recibió el nombre de Entrenamiento efectivo para Padres de Familia.
A partir de los años sesenta, las experiencias se realizan en diferentes Países Latinoamericanos. En Colombia fue iniciado en el Centro Internacional de Desarrollo Humano (CINDE), con sede en Sabaneta, Antioquia, por el Doctor Glenn Nimnicht y su esposa Marta Arango, quienes cuentan con el apoyo de la Unesco.
La organización del trabajo con padres en Medellín, fue iniciado por el Psicólogo y religioso Rubén Angel, con su obra “El libro de los padres” y en el Liceo Nacional Javiera Londoño lo introdujo la Psicóloga Alicia Giraldo Gómez. Todos ellos buscaban la formación permanente de los padres, con el fin de acompañarlos en el proceso de desarrollo social y el mejoramiento académico de los hijos.